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Toda persona mayor de 18 años, con más de 50 kilos y buena salud puede aportar voluntariamente su sangre. La fecha recuerda al logro del Dr. Luis Agote, creador de la técnica de transfusión de sangre mediante citrato de sodio; que evita la coagulación de la sangre. La primera transfusión con este método se realizó el 9 de noviembre de 1914 en el hospital Rawson de la ciudad de Buenos Aires.

El Dr. Santiago Vargas, jefe de Hemoterapia del Hospital de Tartagal, instó a donar sangre el día de hoy, ocasión que además representará un pequeño agasajo porque el voluntario será convidado con sandwiches, jugos, gaseosas, alfajores y masitas que aportó el Centro Regional, además de un obsequio sorpresa. 

“Es importante que no vengan en ayunas, apenas con un desayuno ligero sin grasas (…) deben acercarse con el DNI; que es requisito excluyente; por la mañana estamos de 08:30 a 10:30 y por la tarde de 17 a 19 horas”, informó.

En balance general, Septiembre fue un mes de alta demanda de sangre y pocos donantes. “No pueden donar aquellas personas que hayan sufrido una intervención quirúrgica mayor en el último año, aquellos que se tatuaron hace menos de medio año, si toman medicación, o si padecen alguna enfermedad (HIV, Hepatitis B, Chagas, Dengue, Zika)“, explicó, más allá que en la entrevista y posterior análisis saltan los resultados.

“Pedimos conciencia más que nada por el costo que tienen para nosotros cada una de las unidades de sangre (…) a cada donante se le extrae entre 350 a 400 ml de sangre, que representa el 10% del volumen sanguíneo que tenemos en el cuerpo”, detalló. El cuerpo del hombre contiene 5 litros de volumen sanguíneo y la mujer, 4 litros. 

La ley Nº 25.936 del 8/9/2004 dispone la celebración de este día en el aniversario de aquel evento, invitando a incorporarlo en el calendario escolar como una jornada de reflexión sobre el tema.

El propósito es promover la donación de sangre como práctica habitual, voluntaria, solidaria y anónima, y fomentar estilos de vida saludables entre los donantes habituales, condiciones esenciales para garantizar sangre segura, además de concientizar a la población en general de “regalar vida” mediante un acto altruista y solidario.