»Alto La Sierra (Foto: Fernando Soria)

 

El Prof. Alejandro Cueto; director del Colegio Secundario; hoy se encuentra bajo licencia mientras que los caciques mantienen la toma de la institución. “Lo que salió en los medios es tal, sin ningún justiticativo, y cuando se pide que hagan la denuncia para que se investigue, ponen otras cuestiones”, aseguró. “El Ministerio de Educación me apoya porque en 15 años tengo un currículum limpio”. En 2017, el Colegio calificó como el mejor del norte en el Aprender. 

En el inicio de esta semana, los caciques levantaron parcialmente su medida de fuerza, pero no permitieron el ingreso a la docente y preceptora Anahí Suaya; esposa del director. “El Ministerio de Educación me apoya porque en 15 años de trabajo tengo un currículum limpio. No ha sucedido nada de lo que se me acusa”, detalló, “no entiendo, sinceramente, a qué se debe todo”, se sinceró.

Los originarios no permitieron el ingreso de la docente esposa y profesora en el Colegio, extendiendo la diferencia que tienen con el director Cueto, “no le permiten trabajar, le dijeron que no tiene derecho y se tuvo que volver”, le sumó.

En tanto, el ministerio le asignó al director tareas administrativas en el BSPA de Alto La Sierra; a pedido del Profesor; por espacio de un año y allí también se encontró con la resistencia de los caciques, que no le permitieron el ingreso al establecimiento. 

Cabe tener en cuenta que el profesor fue uno de los docentes fundadores del Colegio, en el año 2002 y tras dos años de desempeño como docente fue designado director.

La situación se ha tornado insostenible para el docente y en tanto, los pobladores del lugar (que no se atreven a decir nombres pero realizan denuncias anónimas) aseguran que los caciques culpan al director por los casos de drogadicción en donde incurren sus propios hijos pero que no hacen nada para solucionar sus problemas.

“Los chicos están sin poder estudiar por culpa de cinco o seis dirigentes aborígenes que se creen dueños del pueblo y amenazan a los pobladores conque les van a quemar la casa y corrernos si los enfrentamos”, fueron algunos de los testimonios acercados.