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La abuela de la menor relató que el padre biológico se la llevó a Bolivia por pasos ilegales tras una discusión con su pareja. Ocurrió hace una semana, y la preocupación que la familia tiene es que tanto la Fiscalía como la Policía no accionan para que la menor vuelva con su madre. “Me dijeron en el Juzgado que saben del caso, porque hay una denuncia radicada”, contó la abuela.

En lo que se figura como un caso de secuestro parental (Ley Penal 24.270), la familia decidió dar con la niña y el padre, colocando afiches en distintos puntos para que alguien aporte información. Aparte, denuncian que la menor fue sacada del país hacia Bolivia por pasos ilegales, ya que según sus propias averiguaciones, no hay registro de salida en Migraciones.

Los hechos sucedieron el 12 de enero, en calle San Martín, zona céntrica. Hasta ese momento, la familia trabajaba con una joyería a modo de sustento. Abuelo paterno y padre de la niña habrían viajado hacia Camiri, en Bolivia. 

María Orellana, abuela materna de la niña, contó que todo comenzó cuando la pareja de su hija se molestó y se llevó a la menor porque su esposa le negó dinero para la compra de bebidas alcohólicas. Para obligarla, comenzó a agredirla a golpes y cachetadas, momento que fue aprovechado por el suegro para asir a su nieta y subirla a un remís, de donde partieron hacia Bolivia, presuntamente.

Sin embargo, ayer miércoles el suegro de su hija estuvo por Tartagal y sacó elementos de la joyería, el negocio que poseen, continuó relatando. En el momento estaban un hermano y padre de la mujer en el lugar, que hicieron llevar detenido al hombre, a pesar que fue liberado a las pocas horas.

“Fuimos el viernes (12) a Bolivia a radicar la denuncia y ahí atendió una jueza (…) ella le dijo que el padre ya sabía y que debía devolverla (…) se comprometió a traerla de vuelta hoy (jueves 18) y no tenemos novedad”.

Sobre esto último, la abuela dijo no estar del todo segura, ya que el hermano de 9 años de la nena les dijo que había visto a su hermana hoy en una esquina cercana al domicilio que hoy ocupan. “Tenemos cita el 25 de este mes en Bolivia, en el Juzgado, pero nosotros no queremos esperar tanto tiempo”, cerró.