Un hombre de 33 años fue atacado a golpes por un grupo de tres este fin de semana en Aguaray. El fiscal penal de Salvador Mazza, Jorge Armando Cazón, imputó provisionalmente al grupo por el presunto delito de lesiones agravadas. La víctima fue derivada al hospital de Orán. Una gran cantidad de vecinos marcharon este miércoles por la noche hacia la Comisaría 40, exigiendo cadena perpetua para todos.
De acuerdo con las declaraciones de la propia víctima, todo comenzó el domingo 23, en Aguaray. Según la denuncia presentada por la madre del joven ante la Comisaría 40, alrededor de las 7 horas, fue hallado inconciente y con lesiones graves sobre un montón de ripio sobre la Avenida Celso Testa casi en intersección con Avenida Mariano Moreno. Una joven dio aviso inmediato a su padrastro, quien trasladó al herido en su vehículo hasta su domicilio.
Sin embargo, por las múltiples lesiones, pérdida de sangre y dificultad respiratoria se lo llevó al hospital de Aguaray y luego al Hospital Juan Domingo Perón (Tartagal), para finalmente ser trasladado a Orán, hospicio donde fue intervenido en quirófano. Los estudios revelaron coágulos internos y ante la sospecha de fracturas costales se realizaron nuevas evaluaciones médicas, debido a su evolución desfavorable.

En la denuncia radicada por la madre de la víctima, el joven iba en camioneta con el grupo de tres pero luego, éstos detuvieron el vehículo, lo obligaron a bajar y en ese momento comenzaron a propinarle patadas y golpes con un palo mientras se encontraba en el suelo, dejándolo inconsciente. Los autores escaparon del lugar, si bien dos de ellos fueron identificados y detenidos, a quienes se unió después el tercero.
El fiscal Cazón los imputó por el presunto delito de lesiones agravadas (art. 92 en relación a los arts. 89, 80 inc. 2 y 48 del Código Penal), en grado de autor y en banda. En la audiencia de imputación, los tres detenidos dieron su versión de los hechos, y el fiscal solicitó al Juez de Garantías de Turno que continúen detenidos.
Los vecinos de Aguaray, ante la brutalidad del ataque que comprometió severamente la salud del atacado y dado que es un joven músico conocido en la localidad, marcharon este miércoles por las calles exigiendo la máxima condena para los tres imputados. El número oscila entre 400 a 800 personas, que concentraron ante la Comisaría 40, denunciando que los atacantes eliminaron pruebas que los colocan en el lugar de los sucesos. La camioneta en que se movilizaban ese día, declaró una manifestante, está en el domicilio de un familiar; ya aseada.



