Vecinos del barrio 65 Viviendas de Tartagal se vieron sorprendidos este domingo 22 de febrero al encontrar una munición de mortero entre chatarra que habían adquirido. El hallazgo obligó a dar aviso inmediato a la Policía, que intervino en el lugar para garantizar la seguridad de la zona.

Aunque no se difundieron detalles técnicos sobre el proyectil, el hecho reaviva la preocupación por la presencia de artefactos explosivos en la región. En enero pasado, en Villa Güemes, se había encontrado un explosivo sísmico que requirió un operativo de más de doce horas para su desactivación, con participación de fuerzas federales y especialistas.
Estos antecedentes muestran que Tartagal y sus alrededores han sido escenario de reiterados hallazgos de material bélico, lo que plantea la necesidad de reforzar los controles y la concientización sobre el manejo de chatarra y residuos metálicos, que en ocasiones pueden ocultar elementos peligrosos.



