El aumento de casos de Influenza A, detectados principalmente en el departamento Orán y su dispersión hacia Tartagal y Santa Victoria Este, llevó a que el Ministerio de Salud Pública de Salta inste a los grupos de riesgo a inmunizarse para evitar cuadros graves de neumonía y hospitalizaciones.
El Ministerio de Salud Pública de la provincia emtió un alerta epidemiológico tras confirmarse la circulación comunitaria sostenida del virus de Influenza A (H3N2). Según el último reporte oficial, existen 18 casos positivos con una marcada tendencia de dispersión regional que afecta de manera directa al norte salteño.
Si bien el foco principal se localiza en el departamento Orán, concentrando el 50% de los casos, las autoridades sanitarias advierten que el virus se desplazó hacia Tartagal y Santa Victoria Este; con un brote que alcanzó su pico máximo a mediados de marzo y que presenta un comportamiento de transmisión propagada, de riesgo especialmente para niños y adultos mayores.

El Dr. Francisco García Campos, coordinador de Epidemiología de Salta, informó que el virus puede afectar a lactantes de 7 meses y adultos de 87 años. El dato que preocupa es que la mayoría de los pacientes internados se observó comorbilidades como asma, tabaquismo o enfermedades cardiovasculares, y; más alarmante aún; solo el 22% de los casos confirmados contaba con la vacuna antigripal.
“La estadística refuerza la necesidad de que los grupos vulnerables acudan a los centros de salud de forma inmediata”, indicaron desde Salud. La falta de vacunación está derivando en complicaciones severas, principalmente cuadros de neumonía. La provincia de Salta, enfatizó, aplicó ya más de 58.000 dosis de la vacuna antigripal, pero la cobertura en sectores clave sigue baja.
De allí que se recomienda a la población ventilación constante de ambientes, lavado de manos y; ante síntomas como fiebre alta, tos o dificultad respiratoria; realizar la consulta médica. Entre los grupos de riesgo que deben avanzar con la vacunación figuran:
– Embarazadas: 34% de cobertura
– Población pediátrica (6 a 24 meses): Solo un 20% recibió la primera dosis
– Personal de salud: 63% de cobertura



