Una niña de cuatro años ingresó a un centro de salud en Yacuiba sin signos vitales, el miércoles por la tarde, lugar adonde fue llevada por su padre; un hombre de nacionalidad argentina. Los médicos no pudieron hacer nada por la menor y en un giro dramático, el hombre extrajo un arma de su mochila y se disparó, quedando en grave estado y falleciendo posteriormente.
El hecho ocurrió el miércoles, en un centro de salud de Yacuiba. Las autoridades policiales compartieron en conferencia de prensa los resultados de la autopsia de la menor de edad, cerficando que la niña murió por asfixia; “anoxia encefálica, restricción de vías respiratorias y asfixia mecánica por obstrucción torácica”; según detalló el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Ever Cossio. El padre, en tanto, su autopsia indicó “traumatismo encéfalo craneano grave producto de un disparo de arma de fuego”.
El mismo informe forense indica que la menor de edad sufría agresiones “desde hace semanas o meses” y se sospecha que el responsable sería el progenitor. En declaraciones, el jefe policial consignó que “los signos del cuerpo de la menor de edad nos da una data antigua, que son signos de semanas y meses, que presentaba el cuerpo”. En las mismas declaraciones, sin embargo, se estableció que ambos vivían en Bolivia y no en Salvador Mazza, como se especuló del lado argentino; dado que la niña sí poseía documentación boliviana.
Según el informe policial y en base a las declaraciones de testigos, tras confirmar la muerte de la niña, el padre y presunto agresor (31); visiblemente alterado; extrajo un arma de fuego de su mochila y se disparó delante de los médicos. La niña residía con su padre, ya que presuntamente su madre cumple detención; información de la cual no han trascendido más detalles. Las autoridades sí establecieron que no han registrado denuncias sobre las agresiones que sufrió la niña, ya sea de parte de vecinos o familiares.



