Dos mujeres quedaron detenidas luego que propietario y empleados de un local comercial ubicado en pleno centro las reconocieran como autoras de varios robos cometidos en el lugar. Ambas se resistieron e incluso una de ellas logró escapar pero fue reducida hasta la llegada de policías. En represalia, un grupo de 10 personas; 8 de ellas mujeres; golpearon brutalmente a propietarios y empleados. Un periodista que cubría casualmente lo sucedido fue amenazado por uno de los hombres del grupo, que además destrozó parte de sus elementos de trabajo.



