La investigación para determinar los hechos y autor de un disparo que terminó con una joven herida avanza en la medida que se van tomando nuevas medidas. En relación al efectivo de policía que se hizo presente en el lugar, el fiscal penal Cabot confirmó que se pidió peritar el arma reglamentaria, para las pericias balísticas correspondientes, no porque se lo considerara sospechoso.
En lo que constituye un caso de “noticia criminis”, el Fiscal Penal 1 del Distrito Norte, Dr. Pablo Cabot, informó que se tomaron testimonios y ordenaron medidas de investigación basados en declaraciones vertidas en medios de comunicación; a solo objetivo de un relato claro de lo sucedido para poder esclarecer los hechos.
Al momento de iniciar las actuaciones, confirmó el fiscal, no se le había informado sobre la presencia de un policía en el lugar cuando ocurrió el disparo. Con la información inicial, ordenó las pericias correspondientes, como la intervención de la Brigada de Investigaciones de Tartagal. Posteriormente, ante las declaraciones públicas del padre de la joven, supo del efectivo en la escena. En esas entrevistas, declaró que vio al policía llegar con un arma en la mano y que en un primer momento pensó que podía ser una persecución, en frases: “Lo vi que tenía el arma en la mano… Pensé: ‘qué macana se mandó’… Pensé que venía persiguiendo a alguien“
Ante esa información e investigando todas las posibilidades sin descartar ninguna, la Fiscalía ordenó retener preventivamente el arma reglamentaria del policía para las pericias balísticas correspondientes; medida habitual en este tipo de investigaciones y que no significa que el policía fuese responsable ni que hubiera personas imputadas. Cuando se tomó la declaración testimonial, el Fiscal le pidió al padre relatar lo que había visto, resaltando que posteriormente haría preguntas para precisar detalles como horarios, lugares, distancias, posiciones y otros datos importantes para entender lo ocurrido.
En esa declaración, dijo que no vio al policía sacar su arma ni tenerla en la mano, sino que lo vio acercarse con la mano sobre la pistolera, agregando que después descartó la idea de que el disparo hubiera sido durante una persecución, porque notó que el policía venía de una dirección distinta a la que él creía que había venido el disparo. Fiscalía remarcó que las testimoniales siguieron lo establecido en el Código de Procedimientos, rechazando así; categóricamente; que se indujera a decir algo en particular o que se haya orientado su testimonio.
Todas las medidas que tomó la Fiscalía se basaron únicamente en la información que se fue sumando a la causa, incluyendo lo que el propio testigo dijo en público. Y lo único que se buscó fue agotar todas las posibilidades para saber de dónde vino el disparo. La investigación sigue abierta y se están haciendo todas las diligencias necesarias para determinar el origen del disparo y si hay alguna persona responsable.
La joven, que en un primer momento fue atendida en el Hospital Público, luego fue trasladada a una clínica privada, donde permanece internada y bajo observación; informó su familia. La investigación no descarta ninguna hipótesis hasta que las pruebas permitan llegar a una conclusión objetiva.



