El episodio de violencia que se registró en el acceso sur de Tartagal y derivó en la intervención de la fuerza de seguridad; dejó como saldo a dos efectivos policiales heridos. El hecho ocurrió alrededor de las 15:30 horas del pasado martes, cuando una alerta al 911 advirtió sobre la presencia de un hombre mayor de edad armado con un cuchillo en las inmediaciones del Paseo Anibal Nazar de Avda. Packham. Al acudir al lugar, el personal de Seguridad Vial y de la División Seguridad Urbana intentó entablar un diálogo para disuadir al sujeto, quien se mostraba visiblemente alterado y en una actitud sumamente hostil hacia el personal policial.
Durante el procedimiento de contención y detención, dos efectivos policiales sufrieron lesiones de consideración, incluyendo cortes y traumatismos diversos. Ambos policías fueron trasladados en primera instancia al hospital local y posteriormente a una clínica privada para recibir la atención médica y los cuidados correspondientes, encontrándose actualmente fuera de peligro y bajo cobertura de la ART. En cuanto al agresor, una vez reducido, fue derivado al nosocomio bajo custodia policial, donde la Fiscalía Penal y el Juzgado de Garantías dispusieron su internación médica tras confirmarse que padece antecedentes psiquiátricos.
El miércoles, en declaraciones brindadas a FM Alba, el Crio. My. Diego Villafañe, 2do Jefe de la Unidad Regional N°4 (DDP4), brindó detalles sobre la actuación de la fuerza y remarcó la complejidad del caso. “Esta situación en forma particular estaba basada en una persona que ya tiene antecedentes psiquiátricos; obviamente es una persona a ser tratada de una manera muy distinta a otra persona que se encuentra con los frenos inhibitorios alterados”, destacó el jefe policial al explicar que el personal actuante debió tomar consideraciones especiales ante un sujeto que no se encontraba en pleno uso de sus facultades para medir sus acciones.

La repercusión de este hecho motivó una respuesta inmediata por parte de las autoridades provinciales. A raíz del ataque, el ministro de Seguridad, Nicolás Avellaneda, dispuso a través de la Jefatura de Policía que los 14 Distritos de Prevención de la provincia apliquen de forma rigurosa los protocolos vigentes para reducir a personas que ataquen con armas blancas. Asimismo, se anunció que el Ministerio intensificará los cursos y capacitaciones obligatorias en el uso proporcional de la fuerza; requisito que será condicionante para los ascensos policiales, e impulsará la adquisición de pistolas Taser o dispositivos disuasivos.
El Crio. My. Villafañe explicó también las pautas bajo las cuales deben actuar las patrullas policiales frente a situaciones de conflicto cotidiano en la vía pública o personas en estado de ebriedad. Subrayó que la Policía de Salta se rige estrictamente bajo los principios de proporcionalidad, racionalidad y legalidad en el uso de la fuerza pública, ajustando el accionar a la resistencia recibida y velando siempre por el cumplimiento de los derechos humanos. Explicó que si bien el secuestro de elementos punzocortantes (como machetes, cuchillos o puntas) es habitual durante los procedimientos de control, resulta atípico que los involucrados adopten una conducta tan violenta como la presenciada.
Por último, la autoridad policial se refirió a las capacitaciones continuas que recibe la fuerza en toda la provincia de Salta. Sostuvo que la formación en normativa legal y en los manuales de uso de la fuerza se imparte de forma permanente a los efectivos de todos los escalafones. El objetivo de intensificar estos entrenamientos en la actualidad es agilizar los tiempos de respuesta e inculcar destrezas prácticas y prontas en los agentes, garantizando intervenciones oportunas y seguras ante situaciones de alto riesgo que pongan en peligro tanto la integridad de la comunidad como la de las propias patrullas.



