El Servicio Meteorológico Nacional había emitido alerta amarilla por tormentas intensas para la región de la Prepuna y los valles calchaquíes para este viernes 16. Sin embargo, las tormentas llegaron también hacia los departamentos San Martín y Rivadavia. Se estiman entre 20 a 25 mm de agua caída. Parajes aledaños a Tartagal estaban sin energía, se informó.
La empresa Edesa SA informó que por las tormentas fuertes se registraron interrupciones en el suministro eléctrico que afectaron a usuarios del departamento Anta y Rosario de Lerma, producto de las condiciones que ocasionaron daños en diversas líneas; mientras que equipos continúan trabajando para restablecer el servicio en Yacuy, Zanja Honda, El Vencido y zonas aledañas.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta por tormentas para los departamentos San Martín, Iruya, Orán y Santa Victoria Oeste, con vigencia para este viernes 16 por la noche y madrugada del sábado 17, extendiéndolo para el domingo 18 en horas de la tarde y noche. Se pronostican tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes, acompñadas por intensa actividad eléctrica, ocasional granizo, ráfagas que pueden superar los 70 km/h y abundante caída de agua, estimando precipitación acumulada de entre 20 y 80 mm.

La tormenta en Tartagal inició alrededor de las 17.05 horas; bajo un cielo oscurecido repentinamente luego de una jornada que marcó 36 grados como máxima y sensación térmica de 40 grados; evento que duró hasta las 19 horas, aproximadamente. Las calles se inundaron y además se registró caida de granizo, y actividad eléctrica acompañada con fuertes vientos del sur a velocidad de 30 kilómetros por hora y ráfagas de 35 km/h.
Un primer registro de agua caída indicaba 10.40 mm solamente en la ciudad de Tartagal, mientras que se espera que las tormentas continúen el fin de semana y en los primeros días de la semana próxima. La temperatura, en consencuencia, descendió entre 10 y 13 grados.
El jueves 15, el SMN marcó para Tartagal 40.1 grados y sensación térmica de 43 grados, constituyéndose el pico de calor de la semana. El calor era consecuncia del avance de un frente frío, que lo empujaba hacia el norte y que posterirmente chocó con la masa húmeda asentada en la región, que produjo finalmente las lluvias y tormentas.



