»Foto: Claudio Galfione

 

La localidad fue sorprendida por un fuerte temporal de viento y granizo. El día había comenzado con alertas por tormentas para la región y pasadas las 16:10 avanzó un cielo oscuro sobre la ciudad. «En algunos puntos se registraron de 30 a 40 cm de hielo», dijo el periodista Claudio Galfione. Sin embargo, el daño más fuerte lo vivió el campo, que perdió todo en los sembrados. 

Alcira Gigena está ubicada 180 km al sur de Córdoba y 40 km al norte de Rio Cuarto y no suma más de 12 habitantes, entre ciudad y zona rural. «Venía muy oscuro el cielo, llegó un viento con tierra y la lluvia comenzó a descargar granizo, que por 15 minutos dejó acumulados entre 30 a 40 cm», relató el periodista. «La vegetación de nuestra población, no dejó nada, arrasó con todo».

En uno de los sectores más bajos, cerca de Plaza Roca, se pudo observar un río de granizo, que fue desembocado por las calles que descomprimen el agua en días de lluvias. «Fue sorprendente ver todo lo que pasó y fue un fenómeno que no tuvo un radio más allá de de 4 a 5 km de diámetro», agregó.

 

»Increíble postal de Alcira Gigena después de la granizada (Foto: Claudio Galfione)

 

«Salimos sorteados», sumó el peridista ante lo insólito del fenónemo climático, «nos tocó no tener viviendas, pero por ahí hubo entrada de agua en viviendas que colapsó el techo de zinc (…) pero lo más lamentable es que una cola de tornado arrasó en un campo ubicado a 10 km al sureste. Dejó un par de animales muertos, volcó un par de tolvas cargadas con cereales y arrancó el techo de un tinglado», resumió.

Esta mañana, en Alcira se registraba lluvia (a las 8 horas ya se medían 60 mm de agua) y aún así se podían observar bloques de hielo de granizo unido de 20 a 30 cm de alto. De momento no ha decidido formar un Comité de Crisis, pero sí habían sido asistidos desde el Municipio y la Provincia. 

«Esperamos que por lo que significa un tipo de fenómeno así se conforme el Comité de Defensa Civil», cerró el periodista.

 

»Daños en un campo propiedad de Juan Sirolesi (Foto: Claudio Galfione)