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Este viernes continuó la capacitación para docentes de centros educativos  y BSPAs interesados en sumarse a la educación en contexto de encierro para el ciclo lectivo 2019. Coordinado por la Dirección de Educación de Jóvenes y Adultos, a Tartagal llegó para este fin de semana el Lic. Francisco Villalobos, a su vez coordinador de la Educación en Contexto de Encierro. «Lo primero que se debe tener en cuenta es reconocer que toda persona es capaz de educarse», señaló.

Durante el fin de semana se impartirán conceptos en líneas de acción de la Dirección de Jóvenes y Adultos, entre ellos Educación en Contexto de Encierro, acompañamiento a la Gestión Educativa y Educación y Trabajo. El factor humano; que reconoce el que toda persona es capaz de educarse; es lo primero que se debe tener en cuenta, incluso hacia aquellos que vieron truncadas su educación por motivos varios y que la pueden continuar en la cárcel.

«El nivel de alfabetización del alumnado es muy bajo (en sus inicios)», reveló el Lic. Villalobos; de allí que en materia de educación para reclusos se tiene en cuenta los niveles primario y secundario. «Generalmente han abandonado e nivel primario y otros no concluyeron el secundario, otros no están alfabetizados, otros no han trabajado nunca, vienen de familias disgregadas o muy conflictivas». 

La educación para los presos incluye también una formación en trabajo, para que retomen el ritmo social una vez cumplida la condena. Este viernes se impartieron nociones normativas sobre la educación para reclusos, se abordaron los derechos humanos y la legislación argentina e internacional.

Las dudas mayormente planteadas por los docentes apuntan al rol que deben cumplir dentro de ese mismo contexto. «Se recuerda que es una escuela, independientemente del lugar donde se encuentra, con contenidos flexibles y acomodados al sujeto que quiere aprender», resaltó Villalobos.