En una jornada cargada de simbolismo y profunda emoción, el Colegio San Antonio N.º 8089 conmemoró sus 25 años de trayectoria educativa en la ciudad de Tartagal. El evento, realizado el pasado lunes 20 de abril, no fue solo un aniversario más; se consolidó como un hecho histórico para la institución al integrar por primera vez al Nivel Primario en la custodia de los símbolos patrios y proceder al solemne recambio del paño de la Bandera Nacional.
La ceremonia contó con una destacada presencia de autoridades, encabezada por el Intendente Franco Hernández Berni, junto a representantes de las Fuerzas Armadas, de Seguridad, del Poder Judicial y Legislativo, además de la comunidad religiosa y educativa.
La apertura estuvo marcada por la reflexión sobre la identidad como una construcción colectiva, resaltando que estas “Bodas de Plata” son el testimonio vivo de un compromiso sembrado hace un cuarto de siglo en el suelo tartagalense.

Bajo el lema de que el fervor permanece intacto a pesar del paso del tiempo, se llevó a cabo el acto de desmonte y reemplazo de la Bandera de Ceremonia. En un silencio respetuoso, el paño que acompañó a la institución durante sus primeros 25 años fue retirado para pasar a custodia como una reliquia histórica, mientras se bendecía y colocaba una nueva seda virgen.
La directora del Colegio, Nelly del Carmen Monier, exhortó a los alumnos y a sus familias a continuar respaldando a la institución y animó a quienes ingresaron al cuadro de honor a sostener su lugar con esfuerzo y dedicación. En su mensaje, destacó: “Este es el abrazo de dos tiempos: la historia que se guarda con honor y la responsabilidad que nace hoy”.
Actualmente, el establecimiento cuenta con una matrícula de 340 estudiantes distribuidos en ambos niveles, acompañados por un equipo de 40 docentes comprometidos con la formación integral de los jóvenes.

Uno de los momentos más sentidos fue la entrega de distinciones al personal con mayor antigüedad. La Representante Legal, Carola Mercedes Cruz, destacó en su discurso que la educación es, ante todo, un “acto de amor y valor”. Se rindió homenaje a figuras clave como Graciela Susana García, Silvia Alicia García y Alicia Beatriz Villagrán quienes están desde el inicio de la institución. Ellas fueron señaladas como los pilares que transformaron un sueño en la realidad educativa que hoy abraza a cientos de familias.
El discurso de la Representante Legal -destacó con gratitud el camino recorrido y la esperanza por el futuro- reafirmó la misión de seguir formando personas y construyendo comunidad “sin perder nuestra esencia”, “Que estos 25 años sean el impulso para seguir soñando, enseñando y aprendiendo con el mismo amor que dio origen a este querido colegio”.
Con la bendición de las nuevas enseñas, realizada por el padre Jorge Ballarati y el retiro de la bandera saliente hacia su cofre de custodia, el Colegio San Antonio cerró un capítulo dorado de su historia para comenzar a escribir, con el mismo brillo, los próximos 25 años bajo la guía de su patrono.



