En una decisión histórica, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aprobó el Convenio 193 sobre Trabajo Decente en la Economía de Plataformas. Es el primer marco global que fija derechos y estándares mínimos para quienes trabajan en aplicaciones de reparto, transporte y servicios digitales como Uber, Rappi, PedidosYa, Amazon Flex o Upwork.
Hasta ahora, este sector (que creció de manera explosiva en la última década) no tenía una regulación internacional adaptada a sus dinámicas. Entre algunos de los puntos clave del Convenio 193, tratado que establece los principios que los países deberán garantizar a repartidores, choferes y profesionales digitales, figuran:
– Ingresos justos: remuneraciones acordes a las leyes laborales de cada país
– Protección social y salud: acceso a seguridad social y cobertura en salud y seguridad laboral
– Derechos colectivos: libertad sindical y derecho a la negociación colectiva
– Ambiente seguro: medidas contra el acoso y la violencia laboral
Otro de los puntos y de los más innovadores es la regulación de los sistemas automatizados de las plataformas. Las empresas deberán informar a los trabajadores cómo funcionan los algoritmos que asignan viajes o tareas, evalúan rendimientos y deciden sobre su actividad. Además, frena las las bajas automáticas. Si una aplicación suspende o desactiva una cuenta, el trabajador tendrá derecho a una revisión humana y a recibir una explicación detallada.
El convenio es fruto de dos años de debates en Ginebra (Suiza) entre gobiernos, sindicatos y cámaras empresariales. La CGT celebró la adopción y destacó el rol de la delegación argentina. Para que tenga fuerza de ley en Argentina, el Congreso Nacional debe ratificarlo, iniciativa que choca con la posición del actual Poder Ejecutivo. La Ley de Modernización Laboral consolidó un régimen que clasifica como “Independientes” a los trabajadores de plataformas, en sentido contrario a lo que establece el Convenio 193.



