Una mujer de 48 años se encadenó este jueves a media mañana en la rampa de acceso a Rentas Municipal, exigiendo que se devuelva su puesto de trabajo como eventual en la comuna. Desde el ejecutivo se le había informado que su caso estaba bajo estudio y consideración. Sin embargo, el secretario de gobierno, Ernesto Restom, le comunicó que tanto el intendente Franco Hernández Berni, como el jefe de gabinete Ignacio Benítez Ocampo, decidieron su despido.
Alejandra Baudoir (48), hasta mayo de este año desempeñaba como empleada eventual en la Municipalidad. De acuerdo con su testimonio, la principal inquietud es recuperar la tenencia de su hija de 9 años, proceso en el cual la justicia provincial exige estabilidad laboral para avanzar con su caso. “No le importa al Intendente ni a Restom (…) él (Restom) me dijo que me iba a dar una segunda oportunidad, como si fuera que nunca cumplía y me dejan sin trabajo“, relató.
Agregó que su puesto de trabajo se le concedió a otra persona, bajo pretexto de faltas y “exceso de peso”, condición que estableció la Dra. Galli en el informe que se había solicitado para determinar su estado de salud. “Cuando estaba renga y dolorida no veían problema en hacerme trabajar”, señaló, “ni tampoco se fijaban si estaba gorda o si estaba flaca”.
“Vengo todos los días a preguntar, me hacen una entrevista (…) mis compañeros me dicen que no me rinda, yo necesito mi trabajo, por lo menos dos meses para poder ir a Salta a buscar a mi hija”, manifestó. “Toda la gente de barrio San Antonio salió a caminar con éste (Hernández Berni) y con (Luis) Rivero, y así paga”, continuó.
Entre las denuncias expuso que alteraron su registro de asistencias para avalar las faltas que fundamentaron el despido. Relató también que hace tres años (2023) tuvo un accidente que le resultó en fractura de tibia y peroné, pero que no pudo hacer fisioterapia para recuperación porque no se le permitió el tiempo para el tratamiento. “Me chocaron dos hombres borrachos en auto, me tiraron mi moto encima de mi pierna (derecha), en la terminal de ómnibus (…) me habían llamado para cubrir a un compañero que no fue a trabajar”, contó. “Estuve dos años y medio internada en Salta Capital”.
Tras el accidente y no hacer fisioterapia, sin embargo, continuó trabajando en la Terminal, luego en el Cementerio Municipal y después fue trasladada a otros puntos de Servicios Públicos antes de ser cesanteada. “Comenzaron diciendo que tenía 7 faltas, después pasaron a ser 17 y ahora son 27 (…) todas mis faltas son justificadas y me salieron con una hoja de faltas (…) siempre trabajé, y estos problemas no los tuve con (Francisco) Pancho Alderete y sí con (Silvina) Ortiz”.
Tenencia de su hija
Sobre la situación de su hija, manifestó que su esposo se la llevó a Salta Capital desde los dos meses de edad, razón por la cual ella enviaba manutención; pero debido a que se cortaron los ingresos, el hombre decidió entregarla a otra familia. “La justicia ya me dijo que la tengo que ir a buscar (…) ella tiene ahora 9 años; y tengo que viajar a Salta pero no tengo plata y me exigen tener un trabajo estable”, finalizó.



