Este jueves por la noche, vecinos de Tartagal marcharon por las calles céntricas con cacerolazo incluido, en protesta a la crítica situación económica que se atraviesa en el país. En las redes sociales se esparció que el objetivo del cacerolazo era el saqueo, de manera que varios comerciantes cerraron persianas y denunciaron intenciones al Servicio de Emergencia 911.

Alrededor de 50 personas, vecinos de diferentes puntos de la ciudad y estudiantes; se convocaron al Cacerolazo de las 20 horas, en protesta por la grave crisis económica. La incertidumbre de este jueves último, cuando la divisa norteamericana alcanzó los 43 pesos a mediodía, fue el detonante para convocar a marchas.

También en jueves habían realizado sus marchas los gremios universitarios, reforzados por la disparada del dólar, que finalmente cerró en 40.20 pesos en Salta.

Entre los convocados en Tartagal figuraron la secretaria de Desarrollo Social; Elba Rodas; «como una vecina más», el concejal Maximiliano Centurión y Marcelo Abraham (ex intendente y ex concejal).

Rodas destacó que han aumentado los pedidos de bolsones solidarios que reparte su cartera, «gente que nunca se acercó a pedir nada», pero al valor que tiene hoy la moneda norteamericana no alcanza a cubrir ni 40 beneficiarios.

«Los preveedores te envían las listas de precios y nosotros nos sentamos con el intendente interino (Eduardo Leavy) y la jefe de gabinete (Cr. Daniela Trigo)».

También ayer jueves, fueron muchos los que se encontraron conque se aumentaron requisitos para acceder a préstamos. «Ya no te otorgan el Progresar desde Anses (…) la situación es realmente desesperante, no sabemos qué vamos a hacer si sigue así», dijo una manifestante, «llegué arañando a pagar las facturas, cuido más que nunca los ingresos, y lo mismo estamos en rojo», reconoció.

Al cierre de la manifestación, en su mayoría mujeres, denunciaron que fueron objeto de calumnias por parte de terceros a través de redes sociales y servicios de mensajería, que alertaban sobre intenciones de saqueo.

«La gente de los comercios cerró persianas y puertas cuando nos vio pasar y nuestra marcha era pacífica», dijo una de las vecinas convocadas.