La Policía Federal Argentina desarticuló una organización criminal dedicada al desvío de armas de fuego desde el mercado legal hacia el circuito ilegal, tras una investigación de dos años llevada adelante por el Departamento Investigaciones Antimafia. Entre las provincias con detenidos figura Salta.
La “Operación Armas Sin Fronteras”, encabezada por la Policía Federal Argentina (PFA), culminó con 140 allanamientos simultáneos en distintas provincias y la detención de 35 personas; luego de una investigación impulsada por el Departamento Investigaciones Antimafia de la PFA, bajo la órbita del Juzgado Federal de Campana (Bs. As) y con intervención de la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (UFECO).

La causa inició por una denuncia que alertaba sobre maniobras irregulares en la adquisición de armamento. Tareas de inteligencia criminal, análisis de información e intervenciones llevaron hasta una estructura delictiva que operaba de manera organizada en distintas provincias. Con intervención de la Justicia Federal, se ordenaron 140 allanamientos simultáneos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Tucumán, San Luis, Mendoza, Corrientes, Misiones, Neuquén, Chubut, Salta y Tierra del Fuego, además de una orden de presentación.
Con los 133 allanamientos realizados y los resultados obtenidos se continúa trabajando con 8 investigaciones en distintos puntos del país. En total, fueron detenidas 35 personas integrantes de la organización. Se secuestró una importante cantidad de armamento, municiones y elementos vinculados a la actividad ilícita, entre los que se encuentran 25 escopetas, 55 pistolas de distintos calibres, 17 revólveres, 7 fusiles, 7 ametralladoras, 1 carabina, 3 pistolones, 32 cargadores, 1 máquina de recarga, más de 40.000 municiones, 1 granada y 2 cuñetes de pólvora.

Extraoficialmente de los 35 detenidos (31 hombres y cuatro mujeres); 16 de ellos son ex empleados del ex Renar (Registro Nacional de Armas, hoy llamado ANMaC – Agencia Nacional de Materiales Controlados), además de contar entre el resto gestores, dueños de armerías, instructores de tito y un oficial dela Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El grupo usaba “testaferros” captados, en su mayoría, en situación vulnerable y que prestaban sus datos para adquirir armas en el mercado formal. Las compras incluían pistolas semiautomáticas de marcas reconocidas y cantidad que no tenía relación con la capacidad económica de los supuestos compradores.

La investigación permitió establecer que los responsables de armerías, gestores e instructores de tiro que facilitaban la tramitación de permisos y certificaciones, y los ex empleados del Renar aportaban conocimiento técnico para sortear controles. Las armas eran derivdas al mercado ilegal y varias de ellas fueron posteriormente secuestradas en hechos delictivos, lo que refuerza la hipótesis del alcance y peligrosidad de la organización. El flujo de dinero generado, en efectivo, era reinvertido en bienes muebles e inmuebles, configurando así una estructura de lavado de activos.
Aparte del arsenal secuestrado, entre los elementos hay teléfonos celulares y estupefacientes; “Tusi” (cocaína rosa) y marihuana. Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia federal, mientras que las actuaciones continúan para determinar el alcance total de la organización y sus ramificaciones. (Ministerio de Seguridad de la Nación / Policía Federal Argentina)



