»Lautaro Ayala y Rodrigo Carvajal en la conferencia de prensa previa a la pelea (Foto: Felix Medina)

 

Lautaro «El Judoka» Ayala venció por KO Técnico a Rodrigo «El Silencio» Carvajal anoche en Santa Cruz de la Sierra, en pelea profesional de fondo y en el ring armado en el Coliseo del Colegio Juan Welsey. El argentino, después de la pelea, se mostró emocionado y agradecido por haber ganado a uno de los mejores boxeadores bolivianos.

El Judoka tuvo un duro rival desde el primer choque de puños, que llegó a acorralarlo en más de una oportunidad en los dos primeros rounds de los seis pactados a tres minutos cada uno. Ayala no se dejó amedrentar y cargó cada golpe con fuerza, haciendo tambalear a «El Silencio» en el segundo round.

Ambos púgiles subieron al ring a todo o nada, y ya en segundo round, Ayala  asestó golpes con potencia y uno directo a la mandíbula lo hizo tambalear y casi resbalar de frente, por lo que el árbitro detuvo la pelea unos segundos para evaluar a Carvajal.

El púgil boliviano elevó puños y retomaron la pelea, pero a los pocos segundos se volvió a detener el combate, cuando Ayala acorraló a su rival contracuerdas y nuevamente el árbitro certificó que éste podía seguir.

El tercer round; donde todo se definió; comenzó con una caída sentada de Carvajal a los pocos segundos de iniciado el match. El boliviano se levantó y; control arbitral mediante; retomó su ataque contra Ayala, cercándolo en una de las esquinas y propinando una metralla de puñetazos.

A la intervención del árbitro, detuvo otra vez la pelea para que el argentino recibiera atención médica; ya que un cabezazo de su rival le golpeó en el ojo derecho y provocó un corte; que en propias palabras de Ayala le nubló un poco la visión y que mereció tres puntos de sutura.

El tercer round interrumpió alrededor de tres minutos para atender al argentino y una vez que retomaron la pelea, Carvajal arremetió con toda la fuerza de sus puños para derrumbar al rival, pero Ayala dió vuelta, cerró al boliviano y golpeó hasta que cayó de rodillas y el árbitro marcó el fin.