»Planta Termoeléctrica del Sur, en Yaguacua (Imagen: ENDE)

Ayer martes comenzó un paro en el predio de ESEyCCSA; filial argentina de la empresa boliviana Ende; que lleva adelante la construcción de la red internacional de tendido eléctrico para abastecer a la región. El Ing. Jorge González, responsable local, informó que hay un alto en la obra a raíz de los conflictos que vive Bolivia.

La empresa ESEyCCSA se encuentra ejecutando; desde mayo de 2018; la extensión de tendido eléctrico desde la Termoeléctrica Yaguacua en Bolivia hasta la Estación Transformadora de Tartagal, en Argentina; destinado a abastecer a la región.

De momento, 300 obreros de la firma comenzaron una manifestación en las afueras del predio, alarmados por un parate en los trabajos, pero según explicó el Ing. González, todo se debe al estado de conflicto político y social que vive el vecino país y también por una serie de certificaciones que exige la ley argentina.

»Ing. Jorge González. De acuerdo con sus dichos, muy posiblemente después de marzo de 2020; tras finalizar obra y pruebas; comenzaría el servicio en la región (Foto: gentileza Julio Marín)

ESEyCCSA tiene previsto concluir la etapa física; de colocación de las torres; en enero de 2020. «El financiamento se mantiene, pero vivimos una etapa en este momento de intranquilidad (…) estamos para seguir, (…) solamente se está replegando el personal boliviano y la gente que ha sido contratada en Argentina se le está desmovilizando, pero con todas las cuestiones que obliga la ley a trabajar».

La filial de ENDE en Argentina construye una LAT 2×132 kV, el Nodo Frontera (Bolivia-Argentina)-ET Tartagal; la cual constará de doble terna con conductor 240/40 mm2, de 64  km de longitud hasta cerca de Tartagal y desde allí simple terna que acometerá en la ET local; como punto para la vinculación de la LAT 132 de interconexión internacional con el SADI (Sistema Argentino de Interconexión).

De momento, la obra se destina a la región norte (si bien Salta ha manifestado su intención de sumarse a la red energética del vecino país), y según el proyecto, contempla la inversión de US$40 millones por parte de la empresa boliviana.