»Rancho El Ñato, inundado por la crecida de la Cañada. Hay casas dañadas, en peligro de colapsar. Ayer fueron asistidos vía aérea (Foto e informe: Fernando Soria) 

 

A la altura de La Miguelina, los criollos cerraron el paso unas horas en protesta contra Edesa, empresa a la que reclaman la devolución de un motor para emergencias. En La Puntana había otro corte por parte de originarios de Santa María, que piden por asistencia.

Pobladores criollos de Santa Victoria salieron ayer jueves a bloquear el paso por la Ruta 54, a la altura de La Miguelina, al no ver respuesta a su pedido de un motor para situaciones de emergencia, cuando ocurren prolongados cortes de energía, informó Fernando Soria, vecino de la localidad.

Días atrás habían realizado una toma pacífica de la oficina de Edesa en Victoria. Se formó entonces una Comisión de Vecinos; mayormente integrada por comerciantes; que por ayer concretaron el corte. Este comenzó por la mañana y a las 17 horas arribó el Ing. Denis Báez para reunirse con la Comisión.

Se acordó una reunión para el lunes 26 en donde se presentarán en detalle las necesidades de la comuna, encuentro; realizado en el punto de corte; que contó con la participación del secretario municipal Aldo Arroyo y el Crio. Juan Carlos Arquipa. 

Victoria supo contar años atrás con un motor; un grupo electrógeneno como el que ahora reclaman y que abastecía al pueblo. «El motor fue llevado al paraje Alto La Sierra y nunca lo repusieron, a pesar que dijeron que sí en el momento», completó Soria.

«Se nos dijo de transformadores pero en los días más críticos tuvimos de 12 a 24 horas sin servicio, con el consecuente daño en el comercio o en los electrodomésticos», finalizó.

Originarios también cortaron el paso
En Santa María, las comunidades aborígenes no quieren que las donaciones lleguen a la municipalidad para la distribución, acusando que son mal repartidas. El punto más tenso fue cuando detuvieron una caravana del cantante Lucio Rojas, que llevaba medicamentos entre la colecta y en donde debió intervenir Infantería para resguardar la carga.

«Hay parajes que todavía no han recibido nada y todavía están en espera (…) en Santa María querían que les dejaran las donaciones ahí mismo en el Bienvenido (acceso al pueblo) y esto nos perjudica», siguió.

Otro corte se registraba también a la altura de La Puntana, bloqueo a donde se dirigían originarios de Santa María. Las disidencias entre aborígenes llevaron a más tensión, ya que estos últimos quieren ser los que reciban y repartan las donaciones que llegan.

Aparte, ayer impedían que maquinaria del gobierno puesta para la limpieza de los sedimentos del rio trababajan en los viejos terrenos de La Curvita. Dado que familias evacuadas de El Cruce estaban apostadas en terrenos de otra comunidad como evacuados, ahora se les pidió que dejaran el lugar. Para asistirlos y aprovechando que toda la comunidad de Curvita se movió a San Matías, se limpiaba el lugar para que se alojaran allí de momento.

Enterados en Santa María, un grupo se dirigió allí a impedir los trabajos a menos que también ellos recibieran una parte para ubicarse.