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El viernes último, un colectivo de viajes interurbanos fue abordado por ladrones, a las 7 de la mañana. En eses horario suelen viajar estudiantes universitarios y trabajadores con destino mayormente a Tartagal. Los delincuentes se organizaron en dos grupos para cometer el hecho. Uno de ellos fue reducido por el pasaje y trasladado al puesto de control de Gendarmería en Arenales. 

El  hecho encendió la alarma entre los residentes de la frontera. Dado que se ha vuelto habitual robos y atracos en los horarios de noche, cuando cierra la jornada de los viajes interurbanos, ahora le suman la osadía de los delincuentes de robar al pasaje.

De acuerdo con el informe del periodista Raúl Costes, a un colectivo de viajes interurbanos Virgen de la Urkupiña subió un primer delincuente. La unidad se ubicaba para salir de la Terminal de Salvador Mazza. La intención de éste era marcar parada en Barrio La Pista, para el abordaje del resto de sus cómplices. 

Ocurrió a las 7 de la mañana del viernes 24. En el colectivo viajaban en ese momento 8 personas. Sin embargo, el sujeto se sentó junto a una pasajera, estudiante de enfermería en la UNSa Tartagal e inmediatamente le conminó a entregar dinero y objetos de valor.

El chofer advirtió el robo, y al momento, el ladrón le intima (cuchillo en mano) a detener el transporte para que subieran sus cómplices. El conductor cerró puertas y con el resto del pasaje redujo al asaltante, de manera que pudieron seguir viaje en dirección sur hasta Arenales.

Al momento de arrancar el colectivo, los cómplices arrojaron piedras al vidrio de la puerta, consiguiendo romper esta pero sin poder abordar. El detenido era un joven de 19 años.

El chofer lo entregó a los efectivos de Gendarmería Nacional y estos, a su vez, se contactaron con la Comisaría 40. Del mismo modo, radicó también denuncia por el daño a la puerta del colectivo, al igual que la pasajera asaltada.

«Hemos tenido ya robos, intentos de robo e incluso de ultraje a las mujeres. Los delincuentes ya saben los horarios en que pueden ver a los estudiantes o al que vuelve del trabajo (…) los vecinos piden mayor patrullaje», cerró el periodista Costes.