»Municipales en huelga (Crédito foto: Raúl Costes)

 

Con una adhesión que supera las 200 personas, hoy se transita la tercera jornada de huelga en la frontera. Fermín Hoyos; secretario departamental de ATE; adelantó que no habrá reunión con ningún otro funcionario más que con el intendente Rubén Méndez. «Si no está él, no habrá reunión y el paro seguirá adelante». Para el gremialista, ya están agotadas todas las oportunidades de espera.

Hoyos ya había anunciado ayer miércoles; finalizada una reunión con el secretario de gobierno municipal Daniel Campos a la que fue convocado cerca del mediodía; que no tendría más diálogo para un acuerdo con nadie más que el intendente y de manera concreta.

Recordó que durante la etapa de conciliación «Terminamos discutiendo con el abogado del Ministerio de Gobierno (Dr. Franco Cardozo) porque el creía que solo peleábamos por el 25 por ciento de aumento y lo demás nada (…) por eso pedimos la liberación de las partes, porque el intendente no se presentó en ninguna asamblea ni reunión. Eso es una falta de respeto a los trabajadores y las instituciones como el Ministerio, porque fueron ellos los que pidieron conciliación obligatoria y nosotros accedimos como deber sindical para discutir y llegar a un acuerdo», reseñó.

A la medida de fuerza iniciada el martes se ha sumado progresivamente más personal, atendiendo que la situación puede volverse más grave.

«Solo en ayuda escolar, en mayo cada trabajador debe recibir 1.006 pesos por hijo por parte de provincia, actualmente en 954», informó Hoyos. «Al aumento que decidieron de 1.000 pesos para febrero, de 1.000 para julio y 500 para octubre, querían sumarle 2.000 pesos y que el aumento correría a partir de mayo, lo que jamás aceptaríamos. Las paritarias se discutirán retroactivas a febrero, sin más y no cuando ellos quieran», lanzó.

Hoyos también recordó que se ofreció discutir en dos partes, presentando la posibilidad de pagar los 2.000 pesos más el aumento del 10 por ciento en febrero y 6 por ciento en mayo; para retomar diálogo en junio por el segundo semestre anual, lo que fue rechazado por el Municipio.