La Universidad Pública volverá a realizar un paro esta semana, los días 27 y 28, en reclamo por la Ley de Financiamiento Universitario y una mejora en los salarios del sector. La medida fue convocada por los gremios que integran la Confederación Nacional de Docentes Universitarios y cuenta con la adhesión de distintos sindicatos, entre ellos AdiUNSa.
En este escenario, afirmó Conadu Histórica, la recomposición salarial está en el centro de la disputa, e incluye no solo un porcentaje de aumento salarial (31,2% hasta fines de julio más la inflación de agosto) sino también el cobro de los salarios adeudados (ya son más de cuatro) a los trabajadores de las universidades. El sector universitario sostiene el reclamo a pesar de la negativa del gobierno nacional de acatar las resoluciones judiciales que ordenaron avanzar con el cumplimiento de la Ley Universitaria.
El impacto golpea sobre todo en recursos destinados a salarios, becas y otras áreas vinculadas al sistema educativo; sumando el reclamo gremial por la falta de una nueva instancia formal de negociación salarial, agrega Conadu. Los sindicatos sostienen que las actualizaciones de los últimos meses fueron definidas de manera unilateral y quedaron por debajo de la inflación acumulada. “Los trabajadores universitarios perdieron cerca de un 30% de su poder adquisitivo desde diciembre de 2023 y necesitarían un aumento superior al 50% sobre los salarios actuales para recuperar aquel nivel”, remarca.
El deterioro salarial también genera incertidumbre por la permanencia de docentes e investigadores especializados, ya que las diferencias de ingresos con el sector privado y con instituciones del exterior favorecen la salida de profesionales con posgrado, afectando a la calidad académica como la investigación científica y tecnológica. La medida de fuerza de las universidades se extiende, en Tartagal, tanto a la Facultad Regional Multidisciplinar de la UNSa Tartagal y el secundario IEM.



