Yacuiba encamina un proyecto ambicioso y necesario para diversificar la economía y la logística de Bolivia, objetivo que; a pesar del amplio consenso sobre la importancia estratégica de la región y el respaldo de diversos actores (empresarios, técnicos y campesinos); el éxito final se enfrenta al desafío interno de superar las disputas políticas locales que históricamente han frenado el desarrollo regional.
La localidad fronteriza del sur boliviano cambió el enfoque y proyecta dejar de depender del gas para enfocarse en la logística regional, y convertirse en la principal salida terrestre para productos de Santa Cruz de la Sierra hacia el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y los puertos del Pacífico (Chile) que conectan con Asia; aprovechando la ubicación cercana al Corredor Bioceánico Capricornio, y abriendo una alternativa económica para toda la región del Chaco Boliviano.
Los recientes bloqueos que atravesó Bolivia, que se extendieron por más de 50 días y que afectaron la llegada de miles de toneladas de alimentos y otros recursos, que pusieron en riesgo contratos internacionales y causando pérdidas millonarias; debido a que el país depende de muy pocas rutas y un bloqueo en una de ellas colapsa toda la cadena logística. Entre las alternativas planteadas, incluso en momentos de conflictividad, fue la razón por la cual la Gobernación de Santa Cruz viajó recientemente a Yacuiba.
El gobernador Juan Pablo Velasco (Santa Cruz) llegó con una comisión técnica, propuesta que surgió de manera conjunta con la Cámara Agropecuaria del Oriente y el sector exportador, convencidos de que Bolivia necesita generar nuevas opciones logísticas. Más allá que aunque todavía están en la etapa de planificación, el proyecto despertó interés tanto en el sector empresarial como entre instituciones y organizaciones sociales que ven la posibilidad para dinamizar la economía local y reposicionar a Yacuiba como un nodo estratégico del comercio internacional.
Concretamente, el proyecto pretende habilitar un nuevo paso fronterizo exclusivo para camiones, fuera del casco urbano, para agilizar el comercio, reducir tiempos de espera y abaratar costos; diversificando los corredores logísticos para evitar que la producción nacional se paralice por conflictos sociales y bloqueos. Actualmente, el transporte pesado atraviesa el centro urbano, generando congestionamiento, demoras y altos costos. El sector privado señala una inversión cercana a los 100 millones de bolivianos para optimizar corredores estratégicos (Yacuiba y la conexión Roboré-Hito 7) y así facilitar exportaciones nacionales superiores a los 3.000 millones de dólares.
Sobre el proyecto, Efraín Alvarado; ex presidente de la Sociedad de Ingenieros; pidió que los técnicos locales sean incluidos en las mesas de trabajo para aportar su conocimiento. Ya se analizan dos alternativas para abrir el nuevo paso Fronterizo. La primera es la “Opción Norte”, y proyecta conectar el futuro corredor con la nueva terminal terrestre y aprovechar la prolongación de la avenida Las Américas, generando además un circuito para impulsar el desarrollo urbano y turístico; y la segunda es la “Opción Este”, a fin de reutilizar un módulo abandonado de la Aduana Nacional como punto de articulación para conectar la avenida Santa Cruz con la avenida Gasoducto y, desde allí, habilitar un acceso directo hacia la frontera.
Alvarado declaró que se están realizando “trabajos topográficos y cálculos para determinar cuál alternativa resulta más conveniente antes de presentar una propuesta formal a las autoridades”.
El presidente de la Cámara Nacional de Exportadores, Osvaldo Barriga, considera que el éxito económico dependerá de la integración con los mercados vecinos. “La integración hacia las zonas fronterizas con Argentina es fundamental. Tenemos un proyecto de primer nivel que permitiría recorrer apenas 20 kilómetros sin necesidad de ingresar al área urbana, generando una enorme alternativa para las exportaciones e importaciones”, indicó. Además, el Roberto Quispe (dirigente campesino) aseguró que su sector está dispuesto a respaldar todas las gestiones necesarias para concretar el nuevo paso fronterizo.
El mayor desafío, sin embargo, es la constante tensión política entre el Gobierno Regional del Chaco (coordinador del proyecto) y el Gobierno Municipal de Yacuiba. El alcalde yacuibeño Juan Carlos Castillo acusó al ejecutivo tarijeño (David Rojas) de haber encabezado una “invasión institucional” y calificó al proyecto como una provocación política.

»Paso Internacional Yacuiba-Salvador Mazza



