»Los policías Sandro Berthe; señalado como el más cercano a «Tonelada» García; dueño de Macuba; y Juan Barrera, apuntado como el encargado de las golpizas a trabajadores rebeldes (Foto: Gustavo Figueroa)

 

Por medio de video conferencia declararon los últimos testigo del juicio por la desaparición de Daniel Solano. Durante la sustanciación del juicio los abogados de la familia Solano citaron a más de 300 testigos. El 3, 4 y 5 de julio están previsto los alegatos de las partes antes del receso en el Poder Judicial de General Roca.

Marcelo Miranda, periodista de la radio universitaria Antena Libre, relató hoy en diálogo con FM Alba que la sociedad de Roca sigue conmocionada por los hechos que se revelaron en el juicio. «Se ha vivido con mucha expectativa por la dimensión del juicio, por la cantidad de testigos, por los actores (…) pero además es un caso que tiene muchas aristas».

En orden, los siete policías imputados por la desaparición seguida de muerte, en primer lugar declaró Sandro Berthe respondiendo preguntas de su defensor; seguido por Diego Cuello, Pablo Albarrán Cárcamo, Pablo Quidel, Juan Barrera, Pablo Bender y Héctor Martínez.

«En el Alto Valle en Valle Medio es habitual la llegada de trabajadores temporarios para levantar la cosecha (…) era conocido que su situación no era la mejor, por el lugar donde vivían, las formas de pago y demás (…) en el caso de Daniel Solano se llegó al extremo, que es el punto de la querella, de asesinar y desaparecer a alguien que reclamaba mejores condiciones de trabajo».

Con el juicio, que ya toca su fin, Miranda resaltó que se sigue con expectativa y preocupación su resultado, ya que se demostró que «estaban implicados desde un primer momento, policías, jueces, empresarios, es decir; distintos actores de la sociedad; que se organizaron para cubrir una desaparición y se presume también un asesinato».

Esto significó un golpe para la sociedad rionegrina, que los llevó a plantearse el marco en la que se está viviendo.

 

»Los abogados defensores de los siete policías (Foto: Gustavo Figueroa)

 

El miedo y las amenazas fueron una constante en el desarrollo del juicio, por lo que la querella hizo notar en reiteradas oportunidades que los testigos eran abordados por los policías y de allí que muchos desistieran de presentarse a declarar.

«Termina el juicio y ellos deben seguir conviviendo en ese lugar (Choele Choel)», recordó Miranda. «El juicio tuvo una difusión masiva en sus comienzos, pero luego no (…) no solo se habla de la desaparición de Daniel Solano, sino también de trata de personas, narcotráfico (…) situaciones de golpizas a los empleados que iban a reclamar a la empresa Agro Cosecha».

La sociedad rionegrina comprobó que las denuncias de Sergio Heredia; «que al principio no se le creía mucho»; eran fuertes y que otros trabajadores podrían haber corrido la misma suerte, porque la práctica era común.

En comparación con la defensa, la querella aportó el 98 por ciento de los testigos, pero también operó intensamente para que se realizara la exploración del pozo en Campo La Manuela; lugar donde se presume que arrojaron el cuerpo de Solano; y que sin embargo no se terminó de concretar. 

«La defensa está tratando de reducir la pena que vayan a recibir estos policías», siguió el periodista rionengrino, «que no sea en la dimensión de lo realmente hicieron, porque falta el elemento primordial, que es el cuerpo de Daniel y saber cómo murió». 

No es un detalle menor, ya que si se hubiera hallado el cuerpo del trabajador, cambiaba la carátula y también la condena para los responsables.

Más allá del fin del juicio por su desaparición y su resultado, agregó ya cerrando Marcelo Miranda, «se espera que va a pasar después con las otras causas; trata de personas, narcotráfico; porque se abrieron varias causas que el Tribunal se negó a tratar en esta primera instancia. Así que se esperan una causa Daniel Solano II, III y IV también«, finalizó.