»Otro testigo (un taxista) volvió a señalar a Sandro Berthe como el policía que subió en un auto a Daniel Solano (Foto e informe: diario Periferias)

 

En la jornada 13 del juicio que se sigue por la desaparición de Daniel Solano, una testigo; entonces empleada del boliche donde se vio por última vez al obrero; dio una versión inédita del caso. Aseguró que esa noche estuvo en el ingreso del local, cobrando entrada y que vio salir a Solano con un solo policía, con las manos esposadas en la espalda.

La testigo era una empleada de Macuba, según detalló el sitio web Periferias, que presentó un amplio detalle de la decimotercera jornada del juicio. Esta mujer dio una versión inédita del caso. Afirmó que esa noche estuvo en la entrada del boliche cobrando la entrada, que vio a un sólo policía (reconoció a Echegaray) salir con Daniel y que Daniel salió caminando con las manos en la espalda.

Según se desprende de este testimonio, la taquillera del boliche, nadie sacó a Daniel por la fuerza. Incluso, según el testimonio de esta testigo directa, cuando Daniel salió del establecimiento había en la vereda un policía que fumaba un cigarrillo; un policía que nunca intervino en la acción.

Cuando el abogado querellante y uno de los jueces le hicieron referencia a que en su primera declaración ella afirmó que fueron tres policías los que sacaron a Solano, la testigo lo desmintió sustentando y reafirmando su nueva versión de los hechos.

Si bien la declaración de esta testigo dejó muchas dudas, ella fue bastante clara en contar en qué condiciones trabaja dentro de Macuba (caracterización que se asemeja mucho a las condiciones de contratación de la secretaria de la empresa Agrocosecha S.A.).

Otro testigo, taxista de Choele Choel, dijo que la noche del 5 de noviembre de 2011 hizo cuatro viajes, entre ellos un grupo de cinco trabajadores del norte. El cuarto pasajero que llevó lo sorprendió, ya que estaba golpeado. “Me hizo señas para que me detuviera. Me detuve. Se subió a la parte de adelante. Lo lleve hasta la terminal. Es la primera vez que cuento esta historia”.

 

»Sergio Heredia presente dentro de la sala de audiencia, atento a los gestos y comentarios de los abogados defensores (Foto: diario Periferia)

 

El hombre reveló que por esto le hicieron una cámara oculta en donde un vecino pretendió forzarlo a decir que ese pasajero era Daniel Solano. “No era esa persona. La recuerdo bien. Tenía pelo lacio” (Solano tenía cabello crespo). En respuesta, a modo de amenaza, fue advertido “tené cuidado con lo que declaras”.

La siguiente testigo era un ex secretaria de Agrocosecha SA, que tenía amistad con Solano y que entonces era la encargada de pagar el sueldo a los trabajadores. La mujer pidió que el abogado Sergio Heredia se retirara de la sala, explicando que temía por su vida. «Perdí todo por seguirlo a él», dijo a los jueces. Heredia cumplió con lo solicitado y se retiró del recinto. 

La testigo refirió a su labor en el dia a día dentro de la firma, en donde trajo a escena la figura del puntero político apodado «El Facha». Aseguró que  “yo le tenía miedo. Varias veces me había amenazado. Me dijo que me iba a matar. Mis jefes me decían que él no tenía piedad, pero si tenían que elegir entre él o yo, yo iba a perder». 

A contramano de lo que la querella viene señalando, afirmó que “es una estupidez», y señaló que «Daniel era un pibe que agachaba la cabeza hasta cuando me saludaba. Era una persona muy honesta, muy callado, muy simple. Él nunca se quejaba, él sólo hacía lo que tenía que hacer, que era trabajar. Yo nunca lo vi en conflicto con otro chico”.

Sobre los sucesos del 5 de noviembre, manifestó que “Yo no sabía nada de lo que había pasado. Ese día preparé el recibo de un pasaje porque uno de los trabajadores tenía que viajar esa noche. Luego me llamó la atención verlo en una fotografía dentro de Macuba, porque esa foto fue sacada a la madrugada y él tenía el pasaje para las 10 de la noche. También me llamó la atención que de un día para otro Fariñas se haya ido para el sur”.

Lorenzo; nombre de pila del puntero; administraba sobre una parte de los trabajadores rurales; poder que había sido cedido, claro está, jerárquicamente por los propios hermanos (Adrián y Gustavo) Lapenta; propietarios de Agrocosecha.

“Tartagal y Mosconi por un lado, Orán por otro. Lorenzo odiaba a la gente de Tartagal; los odiaba abismalmente. Me lo decía siempre. ¡Vos defendes a tus indios! Yo le respondía que yo defendía a todos porque estaban como yo. Reconozco que fui tan explotada como ellos”.

El Dato
– La jueza García Balduini negó un nuevo pedido de encarcelación para un testigo que incurrió en el delito de falso testimonio. Se trataba del dueño de un copetín al paso «El Tano».