»Delfín Castedo en indagatoria (Crédito imagen: diario Página 12)

Página 12.- Esta semana, familiares de los hermanos Delfín y Raúl Castedo habían realizado denuncias públicas sobre un traslado no notificado del reo, agregando que desconocían su destino. Fue el juez Gustavo Montoya quien confirmó que ambos fueron llevados de General Güemes a Ezeiza, debido a que se filtraron planes de fuga.

La novedad se conoció primero por rumores y fue confirmada por el juez federal de Orán, Gustavo Montoya, quien informó que la decisión se tomó porque se supo que se estaba preparando un plan de fuga. Hasta este fin de semana pasado los hermanos estaban alojados en el Complejo Penitenciario Federal III, ubicado en la ciudad de General Güemes

Montoya tiene a su cargo el trámite de causas en las que los hermanos están siendo investigados como integrantes de una asociación ilícita narcocriminal. Delfín Castedo está sindicado como el jefe de esta banda. Además, los hermanos tienen una acusación  por homicidio en la justicia provincial. 

El juez explicó que el Servicio Penitenciario Federal aplica un sistema de clasificación inicial de riesgo para «ponderar o mensurar el índice de fuga o evasión de una persona en base a ciertos criterios que ellos han establecido», entre esos recursos se cuentan los logísticos, que están dados por el poder adquisitivo. 

Es el caso, generalmente, de los presos en investigaciones sobre organizaciones dedicadas al narcotráfico. Integran «empresas de narcocriminalidad, por lo cual tienen rentabilidad como toda empresa. En ese sentido estos detenidos presentan un alto riesgo de fuga o evasión» y de la «inteligencia que hizo oportunamente el Servicio Penitenciario surgieron testimonios de que se estaría organizando una posible fuga». 

Entre otros aspectos, había llamado la atención la presencia de drones que circulaban por la zona de la cárcel de Güemes, «entonces urgentemente tomé cartas en el asunto porque son personas peligrosas», informó el magistrado. 

Los Castedo fueron destinados a un sector de máxima seguridad en la cárcel de Ezeiza, donde se alojan personas con alto índice de riesgo de burlar los controles debido a su capacidad de corromper, porque «son gente con muchos recursos y que pueden sobornar a los funcionarios».

El juez señaló que precisamente por esto, «como somos todos vulnerables, algunos menos que otros, se los quita de la zona», donde los hermanos tienen mayor posibilidad de contar con colaboradores, porque ambos son de la provincia.