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Alrededor de 41 ciudadanos bolivianos, provenientes de La Rioja, vieron demorado el paso hacia el vecino país debido a los controles implementados tras casos positivos en Orán. El trámite de paso permitiría su reingreso a Bolivia a partir de las 7 horas de hoy lunes 1 de junio.

La repatriación de un grupo de 500 ciudadanos de nacionalidad boliviana tuvo inconvenientes con 41 de ellos provenientes de la provincia de La Rioja; se demoró ayer domingo en el control de Ruta 34 de Gendarmería Nacional en Arenales; acceso sur a la frontera.

Según se explicó, el retraso de 41 de ellos respondía a que en el Puente Internacional se estaba disponiendo el Operativo de Bioseguridad por Covid-19 establecido entre las medidas sanitarias para el egreso del país.

El grupo contaba con las autorizaciones argentinas establecidas y tramitadas ante el Consulado de Bolivia en la provincia puntana para la repatriación. y pudo continuar viaje este lunes 1 de junio alrededor de las 7 horas, luego de cumplir con las tramitaciones ante Migraciones.

»Repatriación de ciudadanos bolivianos (Imagen: prensa Municipalidad de Salvador Mazza)

Repatriados y deportados
Cuatro micros de pasajeros de larga distancia con 536 personas; arribados a Salvador Mazza el viernes 29 de mayo; ingresaron a Bolivia esta mañana luego de cumplir con todos los requisitos de la repatriación en el Puente Internacional.

Junto a ellos, también un móvil del Policía Federal acercó un grupo de 13 mujeres bolivianas deportadas de Argentina. En ambos casos, todos debían atravesar controles sanitarios y migratorios, detalló el periodista Raúl Costes.

La concejal Claudia Casas, integrante del COEM, detalló que se espera el arribo de 12 a 14 colectivos más combis, ya que esta es la fecha habilitada por Bolivia para la repatriación de connacionales. De Nación, Gendarmería, Aduana y Migraciones; de provincia GOPAR y municipal, con la Dirección de Tránsito, Bomberos y COE; son quienes coordinan el traspaso en el Pórtico de la Patria.

En cada operativo, el centro de Salvador Mazza debe cerrarse, como medida preventiva, mientras dure el proceso de repatriación; situación que genera una relación tensa entre comerciantes y autoridades. En esta última oportunidad, se estima que un número mayor a 1.000 personas serán las que atraviesen la frontera, de Argentina a Bolivia.