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Tres personas; el empresario Alfredo Molina, Walter Arandia y Fernando Saravia; fueron condenados a donar 60.000 pesos al Hogar de Ancianos de Tartagal y a construir un salón de actividades en comunidad Virgen de la Peña en compensación al robo de una torre emplazada en Aguaray como parte de la red de conexión internacional Yaguacua-Tartagal. El hecho ocurrió en marzo de este año. Los condenados tienen un año de plazo para cumplir o retornarán a prisión.

Cuatro hombres fueron originalmente señalados por el robo de una torre de cableado de alta tensión ubicada frente a la comunidad Tres Quebradas en Aguaray, pero finalmente tres fueron detenidos y enjuiciados por el delito. Uno de ellos, Medina (empresario con residencia en Tartagal), era proveedor de ESE&CC SA, y aprovechó que los trabajos de la obra estaban suspendidos por directivas desde Bolivia.

En el caso de Medina (considerado el autor de la idea de robo), era proveedor de la empresa, a quien alquilaba un camión con acoplado y máquinas, por lo que conocía el lugar y los puntos de acceso a la torre. En el caso de sus cómplices, se encontraron restos de la torre en la ladrillera que poseen en Virgen de la Peña.

El juicio, llevado a cabo por el Juzgado Federal 1 de Salta Capital, se desarrolló ayer miércoles mediante videoconferencia; detalló el periodista Claudio Rojas (FM Panamericana Embarcación); agregando que los condenados deberán construir una galería en el salón de usos múltiples de la comunidad Virgen de la Peña (Yariguarenda) y donar 60.000 pesos al Hogar de Ancianos (Tartagal).

«Esto fue estipulado debido al daño al bien público», sumó el periodista, «tienen plazo de un año para cumplir con estas imposiciones, si no volverán a prisión, donde estaban hasta que comenzó el juicio». Sobre la cuarta persona, se desestimó su complicidad en los hechos, ya que solo se trataba de un obrero que desconocía el origen de los materiales

En cuanto a la torre, ha quedado completamente inutilizada y queda fuera de la inspección que se realiza de la obra, por lo que deberá reponerse completamente (daños por un valor de 7 millones de pesos). «Si bien no se llevaron el 100 por ciento (…) la torre debe mandar a hacerse de nuevo porque tiene en cuenta distintos factores, como ser tipo de suelo, piedra, gravedad; por eso cada una es diferente de la otra«, y recordó que también la empresa se ve obligada a volver a rentar el montaje.