»Siete policías fueron condenados a prisión perpetua e inhabilitación de sus cargos el 1 de Agosto. Cierran 2018 con un fallo adverso a una última apelación, que los deja al borde de cumplir la sentencia del Tribunal de Roca (Foto: Gustavo Figueroa) 

 

Diario Rio Negro.- La prisión e inhabilitación perpetua para los siete policías condenados por la muerte de Daniel Solano está a un paso de concretarse. Este viernes se supo que el Superior Tribunal de Justicia confirmó de manera integral la sentencia de la ex Cámara Criminal Segunda de Roca, que determinó hace cuatro meses las responsabilidades por los hechos ocurridos en noviembre de 2011 en Choele Choel.

La única chance que tienen ahora los acusados para evitar la cárcel está en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

La medida del Tribunal confirmó, sin embargo, el rechazo de la prisión preventiva, es decir que seguirán en libertad hasta que quede firme, aunque con la “expresa prohibición de salir del país”.

Según confirmaron fuentes cercanas al expediente, el máximo Tribunal rionegrino confirmó las condenas a Sandro Gabriel Berthe, Pablo Federico Bender y Juan Francisco Barrera como coautores de los delitos de “homicidio agravado por alevosía y por haber abusado de sus funciones como miembros de una fuerza de seguridad, en concurso real con vejaciones”.

La misma decisión se tomó sobre los efectivos Pablo Andrés Albarrán Cárcamo, Pablo Roberto Quidel y Diego Vicente Cuello, considerados coautores de los delitos de “homicidio agravado por alevosía y por haber abusado de sus funciones como miembros de una fuerza de seguridad, en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público”.

Por último, se ratificó la condena al oficial Héctor César Martínez como coautor del delito de“homicidio agravado por alevosía y por haber abusado de sus funciones como miembros de una fuerza de seguridad”.

Luego de la resolución condenatoria de primera instancia, las defensas de los policías apelaron, con distintos argumentos, entre los que adujeron que “la pena de prisión perpetua resulta irrazonable, desproporcionada y sin fundamentación”.